Dice mi muy estimado Sánchez Dragól en su blog que el gato es el animal favorito de los escritores. Y que ni hablar de los perros, por favor, que son unos democristianos.
Aunque siempre digo que los gatos nunca me han gustado especialmente, sueño a menudo con ellos y siento mucha simpatía por los grandes felinos. Pero un gato doméstico es otra cosa. Cuando tenía cuatro años, en México, mis padres solían visitar a unos amigos que tenían un gatito, un chachorro como yo llamado Demóstenes (al que yo sólo alcanzaba a llamar Mókenes). En mi casa cuentan que, en cuanto me veía aparecer por la puerta, el pobre gato salía disparado en dirección opuesta, tan temibles eran mis modales con el animal. Por lo visto, un día el chiquito se escondió debajo del sofá y yo, con mis maneras de querubín, lo saqué de ahí a paraguazos. Me cuentan también que lo cogía del rabo y le daba una cuantas vueltas en el aire antes de soltarlo. Un día, se lo partí. Y al poco, andando por la calle desorientado, lo atropelló un coche y lo mató.
Llevo encima a Mókenes desde que tengo uso de razón, y además a estos seres.
Esto se supone que es de cine. Bueno, Dragól tiene ficha en imdb.

Y folla más que tú y que yo.
Vale, ¿no?
servido por eldecine
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De Andrés Pajares recuerdo su aparición en la televisión, en los noventa, contando que en el colegio los niños le llamaban Andrés Masturbares. Yo estaba viendo la tele con mi madre y se me escapó una risilla. El chiste era fácil, pero qué le vamos a hacer: reírte por primera vez delante de tu madre con un chiste sobre pajas es algo que no se olvida.
Ánimo, Andrés.

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Ave María purísima.
Soy un espectador vago. Soy vago en muchas cosas, en casi todas, así que no era de extrañar que también fuera un vago audiovisual. Padre, aquello a lo que considero mi principal foco de atención y para lo que estudié una carrera... a veces me da pereza. Tengo que reconocerlo. Pero espere, no quiero que aflore de su boca la palabra paradoja. La verdad es que no estoy seguro de si las palabras son algo que aflore, ni de si algo puede aflorar de una boca. De hecho, no tengo muy claro lo que significa la palabra aflorar, pero seguro que usted me entiende porque se parece a flor y los dos sabemos lo que es una flor.
A lo que iba:
A pesar de que le guste muchísimo, ¿a usted no le ha dado nunca pereza rezar el rosario? ¿Con lo largo que es? Seguro que sí. Aunque su misión en la vida sea dedicarse a la oración, habrá pensado alguna vez que un padrenuestrito o un credito son, al fin y al cabo, mucho más llevaderos y efectivos para comunicarse con Dios. Además, debido a su facilidad y escasa duración, usted puede recitar/musitar/orar un padrenuestro varias veces a lo largo del día con lo que, si quiere, le puede terminar dedicando el mismo tiempo a la oración, o más, que si rezase el rosario. Sólo que, en vez de sentado dos horas, se hace repartido. ¿Verdad, padre, que lo ha pensado?
Acostumbrado en el seminario a rezar con sus amigos, pasándolo en grande con ellos, encontró su vocación. Pero una vez ordenado, y enclaustrado, solo, en su habitación... rezar el rosario ya no es tan divertido como entonces. Aunque tenga pipas y risquetos.
¿Es por ello su devoción menor? ¿Se sufre así un menor grado de mixtificación y revelación? ¿Es más impura esta forma de comunicación con Dios al tratar de adaptarLe a su medida en vez de lo contrario? Más que impura, ¿es directamente inaceptable a Sus ojos?
Yo no lo sé, padre. Sólo puedo decirle una cosa: peor sería un jesusito de mi vida.
Véase el capítulo 5 de la cuarta de Lost un par de veces, y bájese Weeds. Está perdonado.
Con Dios, y a disfrutar.
servido por eldecine
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Ahora, además de en la mierda del blog, escribo crítica en una página llamada www.kane3.es, versión online de una revista cultural que estuvo hace unos años en el quiosco.
Para mí es una buena noticia, porque significa que alguien ha puesto su confianza en lo que tenga que decir, lo cual me otorga cierta estabilidad mental. Además, voy a aprender muchísimo.
Quizá ahora escriba las cosas serias en kane3, y deje el blog para lo que debe ser: las chorradas impublicables.
Y ya dejamos de hablar de mí, y nos ponemos a hablar de cine.
Métanse en kane3, que mola mucho y escribe Jesús Palop.
servido por eldecine
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