Spider-man 3
Me he acostumbrado a ver las películas como a las personas: las hay pesadas, divertidas, las que dan el coñazo, las egocéntricas, las estúpidas, las simpáticas, las que te quieren tomar el pelo y lo consiguen, las que no lo consiguen porque las ves venir de lejos, las que te dejan con los ojos abiertos, las bonitas, las feas...
A mí me gustan las pelis que parecen preocuparse por ti más que de sí mismas y quieren que los seis euros y pico que te has gastado hayan merecido la pena y quieras volver a quedar con ellas otro día. No es por desprestigiar, ni mucho menos, a las películas sesudas o que simplemente te remueven por dentro. A veces son obras muy valiosas. Pero donde esté un buen amigo que te hace sentir bien...
Por eso conecto con la honestidad del cine comercial, porque es el único que muestra sus cartas desde el principio y no pretende engañar a nadie (1).
Spider-man 3 es un buen ejemplo de este tipo de cine. No ofrece menos de lo que esperábamos de ella: peleas, chistes cutres, charlas sobre qué es lo correcto, más peleas, buenos efectos, y un ritmo constante a pesar de sus dos horas y pico de duración.

Sam Raimi nos regala esos momentos de serie B que tanto le gustan (ese “eh, usted, aléjese del campo de pruebas físicas!”, ese meteorito que cae tan gratuitamente cerca de nuestro protagonista, ese cambio de peinado cuando Peter se vuelve “malo”), un par de videoclips para mayor lucimiento de Tobey Maguire, que nos confirma en esta entrega que nació para ser el pringao molón de Peter Parker. Son detalles que resultarían sonrojantes en otra película, con otro director y en otras circunstancias, pero que aquí se ganan nuestra complicidad desde el primer minuto porque, a ver, estamos viendo una peli de (San) Sam Raimi, no de Coppola. (2)
Los actores y sus personajes habituales funcionan igual que en las dos entregas anteriores. Tobey Maguire, Kirsten Dunst, Rosemary Harris y JK Simmons están igual de bien que siempre, aunque deberíamos destacar a James Franco como el individuo más carismático de la función...
...de no ser por el recién llegado Topher Grace, cuyo Eddie Brock llena la pantalla. Está bien escrito y mejor interpretado, convirtiéndose en un simpático pero peligroso pirado ante nuestros ojos con asombrosa facilidad.

Respecto a su papel como Veneno, entiendo que pueda ser polémico para los puretas de Spider-Man: el Veneno de Raimi no es el de los tebeos, así que no esperen ver al gigantón musculado que tan bien retrató Todd McFarlane cuando aún dibujaba con la mano derecha. El de la peli es pequeño y ágil, como Spider-man pero con mala hostieja, una bocaza y que pega berridos. No es lo que más me hubiese gustado ver, pero pase.


En cuanto al Hombre de Arena, poco podemos decir: el plano secuencia de su nacimiento es uno de los mejores momentos de la película, y Thomas Haden Church una elección más que acertada. Quizá la decisión de implicarle en ese acontecimiento tan importante para Spider-man esté bastante pillada por los pelos, pero no desentona con el espíritu del personaje original: un matoncillo de poca monta pero con buen corazón (de hecho, más de una vez se alió con el trepamuros en los tebeos). Y sí, lo de la niñita enfermita es facilón, lo reconozco.
Se ha añadido al Capitán Stacy, interpretado por James Cromwell , que pasaba por allí, y se ha añadido a su hija Gwen, uno de los personajes más queridos por los fans por ser la primera novia de Peter (en los tebeos), y por su trágica muerte a manos del Duende Verde allá por los años setenta.
Si bien a los puretas no les va a gustar que la Gwen de la película no sea la buenaza, adorable y (oh) perfecta mujer del cómic, el personaje está bien y no se podía hacer otra cosa, pues el rol que desempeñaba en los tebeos ya lo está cumpliendo Mary Jane en las películas. No quiero ver a los frikis retorcerse de dolor porque su adorada Gwen haya sido mancillada, porque a cambio les han ofrecido el gusto de ver a Bryce Dallas Howard, que es sin lugar a dudas lo mejor que ha salido y saldrá nunca de Ron Howard... por mucho que me guste Willow. Y nunca unas tetas postizas habían sido tan prominentes e hipnóticas.

Además, Gwen protagoniza uno de los grandes momentos de la película, cuando (inconscientemente) profana ¡ese beso tan mítico de la primera! poniéndose en medio, sin realmente ponerse, de Peter y Mary Jane.
Y es que lo mejor de la película es precisamente la historia de Peter, Mary Jane, Harry y Gwen. Porque es real como la vida misma. Los personajes la cagan entre ellos sin ser realmente responsables de sus cagadas, y luego deben afrontar, estupefactos, las consecuencias de esas cagadas. Sólo son conscientes del mal cuando ya está hecho, y deben aprender a perdonarse a sí mismos y al otro. Es algo tan realista que sorprende verlo en una película (tan irrealista a priori) como Spider-man 3. Pero esa es la gracia del buen cine comercial, y de Spider-man como personaje (3).
Así que bien, viva, hurra y bravo por Spider-man 3, una de esas películas post-11S (guiño, guiño) que tanto gusto da ver.

NOTAS:
1. También hay cine comercial que pretende dar gato por liebre, véanse por ejemplo las dos últimas películas de Alejandro Amenábar (Los otros y Mar adentro), cuya forma está tan claramente diseñada para arriesgar poco y gustar mucho que llega a resultar obsceno verlas. O ese montón de basura que es Los managers, de Fernando Guillén Cuervo, película que funcionó muy bien en taquilla porque lo único que se curraron sus responsables fue la promoción: los incautos pagan su entrada, y una vez dentro de la sala se les ofrece uno de los mayores despropósitos que se han visto por aquí. Ya da igual, el dinero ha cambiado de manos. Así se hace el máximo de dinero posible antes de que el boca a boca haga lo que tiene que hacer: arruinar a estos caraduras.
No todo el cine comercial es bueno, pero tampoco significa que lo comercial vaya a ser malo: ahí tenemos a gente como Spielberg, Álex de la Iglesia o Robert Rodríguez que, aunque tengan sus altibajos, siempre se esfuerzan por ofrecer un producto digno, con personalidad y que guste al mayor número de personas. Este tipo de autores son para mí los más respetables, pues no olvidan que el arte es (y siempre lo ha sido) para la gente y no para uno mismo.
2. No voy a atreverme a decir que esta película es perfecta para los seguidores de toda la vida del trepamuros, porque por lo visto al gran Mario Parra no le ha gustado, y él es tan fan del lanzarredes como yo. Espero ansioso sus elucubraciones.
3. Es un tema que no desarrollaré más porque ya lo hace, y muy exaltadamente, el grande de Jaime Vaca en su página.
Por cierto, los derechos de todas las imágenes de este blog pertenecen a sus respectivos dueños, y aquí no pretende uno lucrarse a su costa, ni mucho menos. Más que nada porque ya me dirán ustedes cómo coño voy a lucrarme con esto...




Gonzalo Darko dijo
Me sorprende que te haya gustado la verdad,yo creo que la peli es un desastre y para nada entretenida,me pareció melaza pura,sin ritmo y sin interés.
Lo que no puedes negar esque es una tercera parte (obviamente),eso la liga de alguna forma con lo establecido en las anteriores películas,pero resulta que de pronto todo hay que tomarselo a coña,que aquí todo se resuelve con meteoritos que le caen a spiderman al lado,hombres de arena que se caen en agujeros en mitad de la nada,mayordomos que a falta de un guionista competente tienen que verbalizar resoluciones internas de personajes.Y encima deberiamos guiñarnos el ojo en la sala en plan (ey,entiendo,jeje,que Raimi díscolo,que tono....).
Nop nop nop,las otras películas establecen un tono un poco mas realista,con su salida de tono aquí y allá,justa y disfrutable,pero sin pasarse.
Y si algo no perdona en una película es el efecto calzador,cuyo mayor ejemplo es "Street Fighter" (si,relaciono spiderman 3 con street fighter) y consiste en meter a porrillo elementos y elementos para que nadie se vaya descontento de la sala,condenando a la peli a ser juzgada al peso (veneno+gwen Stacy+Goblin2+traje negro+hombre de arena) que es exactamente como la están vendiendo.
Hay que meter a Venom por-cojones y a Gwen Stacy por-cojones,y se nota,y como en Street Fighter es imposible establecer nada para un personaje que está diez minutos en pantalla,lo cual enturbia el espéctaculo,ademas no respeto eso porque es manejo de productores,no es "licencia" de película palomitera,de productores,para asegurarse el taquillazo a base de tirar de todo lo que se pueda (no vaya a ser que esta sea la última) y la gente salga mareada del cine sin darse cuenta de que se han comido un mojón de pato.
Venenusky:
Yo he leido comics de veneno,conozco al personaje,y creo que una cosa es tomarte licencias con él y otra es que lo único que tenga que ver sea el nombre,y de lo último que hablo es del aspecto o de su puesta en escena(mas que correctos).
Me la suda que cambien a veneno en lo que necesiten,me parece una idea magnífica darle un aspecto análogo al de Peter Parker en vez del cuadrao cuarentón del comic,pero si vas a combiar sus motivaciones o su historia,cambialo por algo mejor,no para convertir a un buen personaje en un capullete inverosimil cuya única función es adornar un tercer acto agotado por un argumento que flojea desde el minuto 10,que son los minutos que sale en pantalla y que interviene en la película.
No menciono a Gwen Stacy porque no recuerdo que hace en la película....
Pero vamos,todo esto es profundizar mucho,de otra cosa no sé pero de no disfrutar un buen palomitaje a discreción no me puede acusar nadie,pero no voy a pasar un truño por una cosa divertida,eso nop,divertido es "LA PRincesa Prometida",no esto.
Y como me dijo Mario la peli no sabe a lo que va,entrelaza escenas de drama "serio" con estupideces de tono jocoso y lo que sale es un chichinabo que no funciona ni como una cosa ni como otra.
Y el humor...dios santo,sonrojante.
Pero que te mole,lo respeto y envidio,a mi me han jodido pero bien lo bonito que iba todo.
7 Mayo 2007 | 04:53 PM